Causas
El TDAH no se explica por una sola causa, sino por la interacción de múltiples factores genéticos, neurobiológicos, neuroquímicos y gestacionales, que en conjunto contribuyen a su desarrollo. La investigación señala que los factores genéticos tienen un peso considerable, ya que el trastorno suele presentarse en varios miembros de una misma familia. A ello se suman diferencias en la estructura y funcionamiento cerebral, así como alteraciones en neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina, que intervienen en la regulación de la atención, el control de impulsos y la motivación. Además, determinadas condiciones prenatales, como la exposición a sustancias tóxicas, el estrés materno, el parto prematuro o el bajo peso al nacer, pueden aumentar la vulnerabilidad. A estos elementos se añaden influencias ambientales que, aunque no son la causa del TDAH, pueden modular la intensidad y la forma en que se expresan los síntomas a lo largo de la vida.
Causas Cerebrales
Se realizaron estudios científicos donde identificaban diferencias entre los cerebros de una persona con TDAH y de una persona que no la tenía. Estas diferencias estaban relacionadas con el tamaño del área donde se hallaba localizado el trastorno, el cual era menor. Por otro lado, el retraso de maduración, que era un promedio de dos a tres años y, por último, la producción insuficiente de la dopamina y la noradrenalina que son encargadas de producir una correcta comunicación entre las neuronas.
Causas Genéticas
Se habla de que en un 75% la causa es genética y tiene un papel muy importante. De hecho, después de estudios, muestran que los familiares de un niño afectado, tienen de cuatro a cinco veces más probabilidades de tener el trastorno del déficit de atención.
Causas Externas
Nos referimos a prematuridad, bajo peso al nacer, lesiones cerebrales durante el parto, falta de oxígeno del bebé durante el parto y el consumo de tabaco, alcohol u otras drogas durante el embarazo.